Crónica Estoica.

Divulgación sobre filosofía estoica y su práctica para el siglo XXI

Esta persona que ves en la foto soy yo después de tomarme un café más amargo que las noticias de Telecinco en España. Y también fue el día que tomé una decisión  brutal que luego te diré.

Antes debo contarte que no te voy a presumir de 500 títulos, carrera universitaria, que la tengo, ni de 50 años acumulando conocimiento.

Soy una persona que bien puedo ser tu vecina del segundo piso.

No estoy aquí para darte una clase de historia ni para recitarte citas de Marco Aurelio sin más.

Me dedico a encarnar una filosofía que me cambió la vida y mostrarte cómo puede cambiarte la tuya.

¿Por qué te cuento esto?

Porque estoy embarazada.

Tanto que ahora mismo parezco un huevo Kinder deseando tener a mi bebé en brazos y contarle historias todas las noches.

Todavía recuerdo esa espera de 5 minutos hasta que apareció la línea rosa que lo confirmaba.

Mi pareja estaba en el sofá hasta que salí del baño y grité…

  • ¡¡Es positivo!! ¡Vamos a ser padres!

La ilusión no me cabía en el pecho pero el pánico ni te cuento.

No me acojoné de miedo por una película de una niña japonesa retorcida ni por un libro de Stephen King.

Nada de eso.

Me acojoné por algo mucho más fuerte: la vida.

Y cuando la sangre me bajó de la cabeza lo vi claro.

No hay nada más intenso que saber que vas a tener un hijo. Ya ni te digo cuando nazca.

Esa es nuestra mayor herencia.

Así que tomé la decisión más importante hasta ahora: convertirte aún más en un mayor ejemplo, ya no por mí…

Sino por mi hijo.

Y ACABO.

Los expertos de marketing dicen que en este apartado debo hablarte del problema que tienes, de cómo te lo soluciono y todo eso.

Ok.

Entonces te diré que yo no soluciono nada. Sería pecar de vanidad y tratarte por tonto o tonta, no es coherente.

Ahora…

Lo que sí te digo es que, de la misma forma que hay médicos para las enfermedades del cuerpo, existe un arte que trata las enfermedades del alma.

Se llama filosofía.

Eso es lo que yo transmito.

¿Suficiente?¿Insuficiente?

No lo sé. Depende de lo que busques aquí.

Yo he sobrevivido a tener que volver a casa de mis padres tras un fracaso laboral con más de 30 años. ¡Ah! Y a un dolor de estómago en el 2016.

Desde entonces soy más fuerte y libre.

POR ÚLTIMO…

También tendría que conectar contigo y pedirte una acción para que compres o te suscribas.

Vale.

Te lo resumo.

Encarno una filosofía que puede cambiarte la vida.

Tengo sueños.

Tengo miedos.

Me encantan los perros y sentir a mi bebé todas las noches cuando se mueve porque sé que está vivo.

No hay más.

Si te gustaría aprender el arte de vivir y descubrirlo por ti deberías unirte al Círculo del Coraje.

Es mi comunidad, con la que me comunico vía mail y les cuento técnicas que no publico en ningún otro sitio.

¿Qué no te gusta?

Te das de baja, que es gratis.

Y sigues adelante.