Crónica Estoica.

Divulgación sobre filosofía estoica y su práctica para el siglo XXI

APRENDIZAJES ESTOICOS DE UN MILITAR ENCARCELADO

Esta semana vi una película buenísima llamada «La última fortaleza». Para situarte, trata sobre un militar que cumple condena en una prisión dirigida por un coronel cruel y sádico, y acaba convirtiéndose en el líder de los otros prisioneros de forma honorable.

En ella aprenderás dos formas de transmitir autoridad.

La primera desde el miedo y la crueldad.

La segunda desde el liderazgo y la confianza.

Recomendadísima 100%.

Bien.

Pues si analizas la película descubres que tiene una profundidad de principios estoicos que son brutales y cuyas enseñanzas merecen, como mínimo, nuestra mención.

Aquí te voy a contar las 5 más importantes de las que pude reflexionar y que te servirán para recordarnos los valores de un buen aprendiz de estoicismo.

1. El carácter por encima del estatus

Tu valor no depende de tu cargo, tu riqueza o tu reputación, sino de tu virtud.

El protagonista pierde su rango y su libertad pero no renuncia a sus principios. Eso no lo da un uniforme, sino la integridad de la que te has forjado.

Dicho de otra forma.

El daño no está en lo que sucede sino en cómo respondes a ello

2. El liderazgo auténtico no es dominar, es servir.

Para los estoicos:

  • La autoridad verdadera se gana.
  • El respeto no puede imponerse.
  • Un líder forma personas, no súbditos

Mientras uno intenta dominar desde el miedo, el otro lo hace desde la confianza y el respeto.

No busca imponerse frente a los otros reclusos, sino que prefiere actuar conforme es. Todo lo contrario del coronel que dirige la prisión, que en su caso:

  • Necesita ser admirado.
  • Se toma toda crítica como un ataque.
  • Confunde obediencia con respeto.

3. El sufrimiento puede forjar el carácter

En la película puede percibirse el dolor tras la muerte de un personaje de forma heroica y cruel. Los reclusos viven en una situación muy dura, pero no dejan de ser soldados que han sido previamente entrenados.

Eso les dota de un carácter que a otros les falta.

No han dejado de ser soldados, aun perdiendo sus rangos por la sencilla razón de que ellos lo son y actúan como tal, más allá de la situación que viven.

Séneca sostenía que las dificultades son una oportunidad para ejercitar la virtud, igual que un atleta fortalece sus músculos enfrentando resistencia.

4. Ser un ejemplo no un rebelde

No te voy a spoilear la película, pero si llegas al final entenderás de qué pasta están hechos los reclusos.

Tienen la facilidad de huir y de marcharse de La fortaleza.

Pero su misión no es esa, sino cumplir con sus condenas bajo el mando de un coronel que sea justo, y no de un tirano que abusa de los presos. Luchan por su despido, no por su huida.

Por eso actúan siendo un ejemplo de lo que son, lo cual es mucho más complicado que ser un rebelde.

Piénsalo.

Si te dan la oportunidad de huir de una prisión, ¿lo harías? La tentación está ahí, como mínimo valorarlo.

No fue el caso de los presos.

5. La verdadera fortaleza está en uno mismo

El propio nombre de la película puede interpretarse simbólicamente.

La última fortaleza no es la prisión.

Es el carácter.

Cuando una persona conserva:

  • su integridad,
  • su autocontrol,
  • su justicia,
  • su valentía,

Permanece libre, incluso en las circunstancias más adversas.

La mayor victoria no es vencer al enemigo, sino no permitir que el miedo, el ego o la injusticia te conviertan en alguien que desprecias.

Por último,

Te animo desde aquí a seguir aprendiendo más sobre esta filosofía tan bella y que puede enseñarte a vivir mejor sin sufrimiento. Si te gustaría recibir ejercicios prácticos y un REGALO SORPRESA, apúntate en el siguiente formulario:

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