Crónica Estoica.
Divulgación sobre filosofía estoica y su práctica para el siglo XXI
LAS 4 VIRTUDES ESTOICAS QUE TE HARÁN IMPARABLES
Hablar de las 4 virtudes estoicas es entender en profundidad a qué nos referimos cuando hablamos de Coraje, Templanza, Sabiduría y justicia.
Estas grandes palabras, que asoman hoy día en las expresiones de todos nosotros de manera superflua, son los ingredientes esenciales para formar un carácter fuerte y sólido.
Si quieres conocer el verdadero carácter de un hombre, dale poder.
Mira.
Te voy a poner un ejemplo real para que lo entiendas:
Marco Aurelio no quería ser emperador, quería ser filósofo, o eso se cuenta. Ocupó su lugar con responsabilidad porque desde niño vestía ropa sencilla, dormía en el suelo aún cuando le pedían que no lo hiciera y evitaba el lujo y la ostentación.
Nerón, que había sido entrenado también para asumir el poder, lo ansiaba, se dejó llevar por los vicios y placeres y asesinó a su hermanastro.
Pero escucha.
Si eres de España, el mejor ejemplo sobre el carácter de un hombre cuando obtiene poder es en la política.
O si eres friki de la historia, finales del XVIII, lee acerca de los Reyes de España y tendrás la versión real de Juego de Tronos.

¿Por qué debes tener presente estas 4 virtudes?
Muy simple.
Si no actuamos conforme a ellas, ¿Cómo iba a ser capaz el ser humano de actuar conforme a su naturaleza, es decir, a la razón?
Todo mal en el mundo surge por la ignorancia de lo que es el bien. Para los estoicos, si actúas con desprecio hacia otro es porque no eres consciente de tu propia razón.
Ya lo decía hasta Jesucristo: «Perdónales señor, porque no saben lo que hacen».
Entonces, si conocemos en profundidad estos conceptos, y los aplicamos de verdad, encontraremos la solución a nuestra infelicidad.
Pero si solo dices estas palabras para debatir con tu cuñado sobre política, sin actuar conforme a ellas…
…podrías convertirte en un pusilánime.
1. Sabiduría
Cuídate de tus propias ideas, no vaya a ser que te vuelvas un esclavo de ellas, de modo que tu mente no se vuelva abierta y flexible para el verdadero conocimiento.
Una cosa es acumular ideas, juicios, nociones, y otra muy diferente es la sabiduría real.
No puedes aprender lo que ya sabes.
Epicteto.
En las escuelas nos enseñan a acumular conocimiento, y muchas veces, un conocimiento no integrado que olvidamos con el tiempo, pues su objetivo no suele ser otro que aprobar un examen o pasar de curso.
Es lo que a mí me gusta llamar el conocimiento vacío.
En cambio, cuando hablamos de sabiduría siempre tengo en mente lo que decía Marco Aurelio:
La sabiduría es el arte de aceptar aquello que no puede ser cambiado, de cambiar aquello que puede ser cambiado y, sobre todo, de conocer la diferencia»
Primero, aprende esta diferencia.
Segundo, intégrala.
La sabiduría es actuar con integridad a lo que somos, actuando con el ejemplo.
2. Templanza
Te soy sincera.
Yo he sido una persona tremendamente nerviosa. De hecho, me ataca al estómago.
Y he llegado a sudar fuerte por nervios, en confianza.
Y cuando la gente me dice que le transmito paz ha sido porque he estado años trabajando en mi carácter para tomarme la vida con más quietud.
La templanza frente a los momentos de crisis se entrena.
No se trata de reprimir nuestra ansiedad sino de saber encauzarla, como un río donde tú eres el arquitecto de su camino.
Te digo en pequeños gestos como lo hice:
- Escuchar más y hablar menos sin interrumpir al otro (me encanta hablar).
- Si hablamos, hablar despacio sin querer imponer nuestra idea.
- A menudo escuchamos para responder, no para aprender.
- Escribir, escribir, escribir. Un lápiz mejor que un antidepresivo.
3. Justicia
Te juro que es de los conceptos que más me costó entender.
Hay quienes lo complican.
Pero es sencillo.
La justicia es entender que las cosas son como deben ser.
Y para que nosotros actuemos con justicia debemos acordarnos de su hija pequeña: la coherencia.
Todo sucede como debe ser, por eso debemos hacerlo con coherencia.
Personalmente, detesto a quien da consejos sobre cómo debe hacerse las cosas pero no es congruente con sus actos.
Consejos doy, consejos que para mí no tengo.
Pero también admiro a las personas que son fieles a sus ideas, aunque yo no esté de acuerdo con ellas.
Me enseñan más que cualquier otra.
Aceptar las cosas como son es amar cada situación que se cruce en tu camino. Por eso, el término de justicia está ligado con el concepto de Amor Fati.
Amar lo que sucede nos libera, aunque pueda doler.
Es la ley natural de la vida.
4. Coraje
El coraje es como el segundo aliento del alma.
Allí donde crees que no puedes más, sacas la fuerza necesaria para seguir.
Es como la reserva de gasolina del coche.
No pidas una vida fácil, sino el coraje para superar una difícil
Bruce Lee
El coraje es, sabiendo la verdad, actuar conforme a ella.
Afrontar decisiones difíciles aún sabiendo que dolerá.
Una forma de coraje es cuando hondeamos en nosotros mismos y aceptamos realidades que otros negarían.
El coraje te otorga fuerza.
No fuerza física, que también puede, sino fuerza interna.
Coraje para aceptar lo que no puede ser cambiado.
¿Cuántos de nosotros actuamos por complacer a otros?
Cuando comenzamos a actuar con coherencia, tal como ya he explicado, es inviable que actúes con coraje frente a otras situaciones.
No se trata de decir lo que uno piensa sin más, que en muchos casos se confunde.
Se trata de actuar conforme te honra.
Y si no tienes coraje para hacerlo, estarás viviendo la vida de otros.
Para terminar.
Estas virtudes son recordatorios.
Si solo lo lees, se te olvidará. Guarda estas palabras en tu cartera o donde quieras.
Son herramientas, como para un médico su estetoscopio.
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