Crónica Estoica.

Divulgación sobre filosofía estoica y su práctica para el siglo XXI

GESTIONA TU ESTRÉS CON ESTOICISMO O TE QUEDARÁS CALVO

Te voy a contar una historia.

Una muy buena.

De esas que valen la pena contar porque podrías ser tú.

Sobre las 12:37 me llama mi amiga María, preguntándome si podía pasarse por casa a charlar.

Y yo que tenia ese raro libre le dije que sin problemas.

Bueno.

El caso es que María vino por consejo.

La notaba nerviosa pero preferí esperar a que hablara.

Decía que estaba estresadísima. Que no paraba durante todo el día con su trabajo (ella es profesora en primaria).

Se quejaba de los padres.

De los alumnos impertinentes.

De la burocracia y de que su sueldo no le compensaba tanto.

Jesús.

Lo gracioso viene cuando me suelta: «Sueño con que llegue el fin de semana o las vacaciones del colegio. Como siga así voy a quedarme calva».

Me confesó que se tomaba 4 cafés al día.

No soltaba el móvil para nada y que no tenía tiempo ni para entrenar a veces.

Más allá de su profesión, todos hemos sido María alguna vez.

Pero no todos hemos sabido gestionarlo.

Entonces, decidí hablarle del estoicismo sin decirle que era estoicismo.

Fui directa al grano y le expliqué 3 cosas.

No dos ni una.

Tres.

Primero le hablé sobre la disciplina del juicio:

-¿Has oído hablar sobre la Ley de la Retrocesión de Alan Watts?

-Pues no. ¿Qué es eso?

-Mira, para no liarte. Esa ley dice que cada vez que desear una experiencia positiva es una experiencia negativa. Que cuanto más persigues estar bien todo el tiempo más insatisfecho estarás. O sea…cuánto más deseas tener vacaciones más desdichada eres, y cuánto más desees que llegue el fin de semana, más esclava serás en tu día a día.

Ella decía que eso era imposible de no desearlo (respuesta de una persona amargada por su trabajo).

Para los estoicos no existen las cosas buenas o malas, sino juicios erróneos nacidos de emociones que nos perturban.

Luego sobre la dicotomía del control:

-¿Puedes controlar las reacciones de los padres?¿De tus compañeros?¿De tus alumnos?

-Pues no…

¡Pues claro que no!

Al igual que tampoco puede cambiar que el sistema educativo sea una mierda a día de hoy.

La cuestión es que ella estaba poniendo el foco en las reacciones de otros en lugar de poner el foco en las reacciones de ella. En llevarse la situación a lo personal.

Y eso la envenenaba.

Los estoicos ya hablaban de lo estúpido que era dedicar tiempo a todas las dificultades penosas que podrían ocurrir cuando esto se aleja de la dicotomía del control en el presente

Es una de las causas que no permiten gestionar el estrés con estoicismo.

Por último, le hice reflexionar sobre sus hábitos:

– Dices que no tienes tiempo para entrenar. Que estás con el móvil todo el día y que no paras. ¿Es eso una realidad o es lo que estás priorizando?

-Es lo que toca. Si no me llevo el trabajo a casa no acabo y hay fechas que cumplir.

-¿Todos los días del año? ¿O es una etapa del año escolar?

-No, todos los días no.

Para que me entiendas…

Ella culpaba a la organización del sistema, pero no era capaz de reconocer que su adicción al móvil, la falta de descanso, comer congelados para ahorrar tiempo y no hacer ejercicio era una elección suya.

Ya lo decía Epicteto: el hábito de caminar se hace caminando. No esperes a que la vida sea fácil para ser fuerte. Empieza mañana mismo, con el primer café y un papel delante.

Bueno, yo te escribo esto porque con mi cuaderno de Diario estoico aprendes a modificar tus hábitos y a meditar sobre tus pensamientos.

Entre otras muchas cosas. Si con tu día a día eliges quedarte calvo es cosa tuya.

Si lo quieres descárgalo rellenando el formulario:

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