Crónica Estoica.

Divulgación sobre filosofía estoica y su práctica para el siglo XXI

LA FORMA MÁS SIMPLE DE SER ESTAFADO

Hace unos días vi una escena que me dejó loquísima.

Una mujer, 20 pavos y una rama de romero.

Te juro que es real y ocurrió esta misma semana.

Escucha, escucha.

Imagínate que estás paseando con un grupo de personas y de pronto te para en seco una mujer.

No una mujer cualquiera.

Una vendedora.

De estas que rodean las iglesias para venderte lo que sea.

¿Te sitúas verdad?

Una mujer y un romero.

Si a ti se te acerca una mujer extraña con pintas raras y te empieza a leer la mano diciéndote que tienes un alma buena y no sé qué más…

…no te crees ni un pelo.

O eso creo yo.

Pues hay gente que sí lo cree.

Y no una o dos.

Muchas.

Y esta chica que iba con el grupo es una de ellas.

El caso es que le dijo que tiene un alma buena y le vendió los humos. Pero que a la vez necesitaba protegerse de algunas maldiciones. Y por supuesto, el remedio lo tiene en una ramita de romero que le coló por 20 pavos.

¿¿20 pavos una rama de romero??

Al principio pensé que seguiría andando. Pero cuando la veo sacar su cartera y comprarla…

Me quedé loca.

Luego, vimos como le vendió la misma rama a otra persona a lo lejos.

A ver.

Que la vendedora es una genia.

Y te diré por qué.

Porque ha aplicado una de las técnicas más ancestrales del marketing, que no solo usa ella, sino el mundo entero, todo el rato, a todas horas.

Lo usan tus padres para educar, los políticos, los médicos, los profesores, y hasta tu panadero si es necesario.

Hasta tú mismo en algún momento de tu vida lo ha hecho.

El estafador crea un problema él mismo y te vende la solución al mismo tiempo.

La venta del romero es lo mismo que hizo Steve Jobs Jobs alegando que los ordenadores de IBM eran herramientas de control para venderte el Macintosh.

Así vendió Apple.

Pues eso, una genio.

La forma más simple de ser estafado: ¿Pagarías 20€ por una rama de romero? Descubre cómo los charlatanes usan las ideas para manipularte

Bien.

¿Por qué te cuento todo esto?

Porque si no aprendes a leer a un charlatán que te ofrezca algo más que una hoja de Romero van a jugar contigo.

Van a hablarte con palabras edulcorantes para algo mucho más peligroso: venderte ideas.

Ya pasaba desde la época de Sócrates y en la antigua Roma con Marco Aurelio: adivinos, charlatanes y sofistas que prometían el favor de los dioses a cambio de monedas.

El romero lo puedes pillar al vuelo.

Pero Atenas pudo evitar guerras innecesarias si no fuera porque más de un demagogo acaloró al público y votaron a favor.

No es distinto con lo que está pasando en nuestros tiempos.

El estoicismo ayudaba a reconocer a los demagogos para no dejarte persuadir.

Hasta Platón, que odiaba a los sofistas porque cobraban por enseñar a ganar discusiones, sin importarles la verdad, perfeccionó La dialéctica para combatirlo.

Hoy en día, nunca ha sido tan necesario entrenar nuestras mentes y nuestro criterio.

Forjarte unos valores claros.

Y sobre todo, aplicarlo.

Por cierto,

Tengo un DIARIO ESTOICO. Es gratis.

Solo hay una cosa imprescindible para sacarle partido, que no quieras dejarte llevar por ideas vacías y banales mediante el entreno de tu mente.

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